Degeneración en un no-lugar brutalista
Investigador/a:
José Manuel Caro Gavilán
Caro Gavilán, J. M. (2025). Degeneración en un no-lugar brutalista. En M. Urraco Solanilla & M. Ramos Vera (Eds.), Subir, salir, entrar, bajar: 50 años de Rascacielos, de J. G. Ballard (Primera edición. Abril 2025, pp. 55-64). Comares. Granada.
La posible degeneración de los individuos y de la sociedad, hasta el punto de llegar a estadios atávicos e, incluso, la extinción forma parte de la influencia del discurso científico-social conservador del degeneracionismo, de origen finisecular decimonónico, en los relatos de distopía. El desarrollo y el crecimiento de las grandes ciudades europeas y americanas supusieron la aparición de zonas urbanas caracterizadas por la conflictividad social, la miseria, la violencia, la delincuencia, el crimen y por la carencia o precariedad de infraestructuras, servicios, vivienda e higiene, lo que derivó en la segregación urbana de estas zonas marginadas. Este imaginario social fue difundido, fomentado y perpetuado por los medios de comunicación masas y la cultura popular, entre los que se encuentran los relatos distópicos. Las representaciones culturales de las grandes ciudades americanas y europeas, como Londres, se ven afectadas por la construcción de este imaginario sociocultural que define o, al menos, caracteriza relatos como la novela distópica Rascacielos de James Graham Ballard, publicada por primera vez en 1975. La influencia del discurso hegemónico y conservador del degeneracionismo tiene como objetivo prevenir la subversión y, así, naturalizar y perpetuar el modelo social del orden burgués y liberal establecido, representando en relatos, como es el caso de Rascacielos, de Ballard, un espacio que degenera y se margina, de manera que se va caracterizando por la baja calidad de las infraestructuras, los servicios y las viviendas, la decadencia, la miserabilidad y el peligro. El rascacielos de la novela se puede considerar como un no-lugar, por una parte, se trata de una espacio inestable, al no poder integrarse con el pasado, con la Historia ni, siquiera, con el espacio coetáneo que lo rodea, como por su transitoriedad, ya que pocos residentes sobreviven, sus ocupaciones profesionales pasan a ser provisionales y se organizan socialmente ocupando el espacio fragmentado del edificio, en condiciones infrahumanas y en constante decadencia y conflicto que pueden llevarlos a su destrucción. Por otra parte, hay que tener en cuenta la homogeneidad del espacio, tanto común como de residencia privada, y de la identidad colectiva de los individuos que habitan el rascacielos que se reconstruye de manera antagónica, mutando de una supuesta homogeneidad ordenada y segura a una fragmentación atávica y salvaje.
Núcleo temático: Poder · Ámbito disciplinar: Estudios Culturales · Autor/a o corriente: Nuevo Historicismo Stuart Hall
