Para construir un nacionalismo es necesario establecer una identidad. La población debe aceptarla como propia y, para esto, debe ser mínima mente verosímil con la situación histórica, geográfica, cultural y social del territorio que se pretende convertir en nación. Al hablar de verosimilitud queremos decir que el nacionalismo, normalmente, parte de un sustrato de realidad que luego, en la elaboración de la identidad colectiva, se simplifica, se adorna con leyendas o construcciones ficticias y se homogeneizan tanto procesos complejos como a la propia población. La construcción del nacionalismo español no fue distinta. Se transformó el concepto geográfico de «Hispania» en…
Ver más