“Sifilofobia y Abolicionismo en Sevilla (1880-1936)”
Referencia completa: Vázquez García, Francisco: “Sifilofobia y Abolicionismo en Sevilla (1880-1936)”, Bulletin d’Histoire Contemporaine de l’Espagne, 25 (1997) (BURDEOS, FRANCIA), pp. 88-102
Antes del régimen primorriverista, lo más próximo al abolicionismo vino en Sevilla de la mano de la abundante prensa anarquista publicada en la ciudad entre 1880 y 1910. Periódicos como La Autonomía, Al Paso, Rebelión, La Solidaridad o La Alarma, entre otros, publicaban artículos políticos y contribuciones literarias que extendieron en los círculos libertarios el discurso anarquista sobre la prostitución. Éste recogía la metáfora, ampliamente expandida después de Josephine Butler, que asimilaba la prostitución reglamentada a una esclavitud legal y el comercio carnal al tráfico negrero. No obstante, a pesar de su relevancia para el movimiento obrero, el discurso anarquista sobre la prostitución —un abolicionismo radical de izquierdas— no fue desde luego lo que facilitó una mayor apertura hacia las tesis abolicionistas en la opinión pública y en las instituciones entre 1910 y 1935, año en el que se decretó estatalmente la ilicitud del meretricio. El fenómeno sólo se comprende si, además de tener en cuenta las críticas sociológicas del anarquismo, el feminismo y el sindicalismo de izquierdas, se consideran otros factores que propiciaron el descrédito del sistema reglamentarista al verse asociados con el reformismo social y el Estado interventor defendidos por muchos intelectuales regeneracionistas, especialmente los que pertenecían a la profesión médica. La presencia de estos factores está claramente testimoniada en el caso de Sevilla. La convicción de que la prostitución clandestina y la trata de blancas crecían sin cesar, el rechazo del régimen reglamentarista como una pieza más del clientelismo caciquil y, sobre todo, la creencia angustiosa en que la sífilis era una de las más expansivas y mortíferas enfermedades del planeta
El artículo s epuede descargar en la web de academia.edu, de Francisco Vázquez, pinchando en este enlace.
